• No los mojes.
• No los laves a máquina.
• Mantenimiento con cepillos suaves o paños.

En el caso que derrames algún líquido, secalo inmediatamente con un paño limpio o una esponja absorbente seca. No lo frotes.

Luego secalo con una toalla limpia y dejá secar el artículo al ambiente (no al sol) porque decolora el cuero.

Nunca seques el material con secadora, ya que el calor puede dañarlo y resecar el cuero.

Cueros metalizados:

  • Son sensibles a la fricción.
  • Con el roce se puede desgastar su brillo y color original.
  • Son sensibles a ralladuras.

Charoles:

  • Mantener limpio con paño.
  • Son sensibles a ralladuras.
  • Al ser una superficie brillante y pulida las arrugas naturales por el uso serán más visibles.

Gamuza:

  • Limpiar con cepillo de cerda semiblanda o lija extrafina 0.0.
  • Limpiar con goma blanca de borrar.
  • Son sensibles al roce y desgaste.